¡EL KARATE DO ES PARA TODOS!

AUTOR: Sensei Rogelio Flores Aguilera, Cinta Negra 8º Dan Shotokan IKS Kase Ha

La disciplina del Karate Do es para todos, hombres, mujeres, niños, niñas, ilustrados, sencillos, humildes y encumbrados, incluso para personas con capacidades diferentes, sus beneficios son universales. No es correcta la idea de que es solo para personas dotadas o con características físicas especiales, de hecho, se recomienda para personas comunes como una forma o estilo de vida, el karate do va dirigido a toda aquella persona que busca un equilibrios entre el cuerpo la mente y el espíritu. En circunstancias difíciles nos ofrece mucha seguridad en nosotros mismos, también cuando la persona se desalienta o siente miedo, podemos encontrar en el karate do un espacio de tranquilidad y fortaleza, finalmente solo es seguir   el camino de la mano vacía para encontrar paz y bienestar.

 

SIN EMBARGO, Para ser un buen karateka se necesitan tres cosas:

 

PASIÓN – CONVICCIÓN – PERSEVERANCIA

 

PASIÓN

Quien no ha sentido esa inclinación que se manifiesta de forma muy intensa por alguien o por algo’ La pasión es ese entusiasmo intenso y fuerte por estar cerca de lo que se quiere, y que se rige por impulsos del cuerpo relacionándolo al afecto y apego; o por ese estado afectivo que dura con inclinación exclusiva hacia un objeto, idea o hacia una actividad con una fuerte afinidad en donde ocupamos mayormente el espíritu.

La pasión (del latín patior) que significa sufrir o sentir, es una emoción definida como un sentimiento muy fuerte hacia una persona, tema, idea u objeto. Así la pasión es una emoción intensa que engloba el entusiasmo o deseo por algo.

Una persona apasionada es aquella que no le importan las consecuencias por hacer lo que la apasiona y entonces ese sentimiento viene hacer más fuerte que la propia voluntad. Y sea cualesquiera el resultado final, siempre causará una sensación de placer y bienestar espiritual.

 

CONVICCIÓN

¿Como podríamos entender en occidente la conducta de los samuráis? tal vez tratemos de darle un sentido lógico si sabemos un poco de su historia, sin embargo cuando sabemos que dentro de la conducta de los samuráis para poder quitarse la vida habría que solicitar permiso de su señor feudal y esto solo para morir con honor. (harakiri) nos cuesta mucho trabajo poder entender esto.

Podríamos pensar que esta secta era de seres humanos incivilizados, brutos y salvajes y carentes de buenas costumbres y educación, pero no es así simplemente es todo lo contrarios, los samuráis tenían absoluta convicción de sus deberes y nada los perturbaba, eran una casta sumamente distinguida y muy apegada a las buenas costumbres, cortesía, educación, cultura, un samurái debía de saber cultivar la tierra, dominar las artes marciales en especial el manejo de la espada (KATANA) también conocían de música, cocina, medicina, baile, estrategias de guerra, entre otras cosas pero sobre todo tenían un alto concepto del honor.

Virtuosos o villanos, los samurái emergieron como figuras centrales coloridas de la historia japonesa: Un arquetipo romántico parecido a los caballeros medievales de Europa o a los vaqueros del lejano Oeste, fue tan fuerte su influencia en Japón que a la fecha el concepto del honor en ese país persiste de manera muy significativa.

 

Solo con un alto sentido de la convicción podríamos entender “El código del bushido” o código de los samuráis, es sin lugar a duda la base y el alma de todas las artes marciales japonesas, un arte marcial como lo es el karate do no solamente es la habilidad física para utilizar el cuerpo como un arma, es mucho más que eso, es el aprendizaje de cómo llegar a ser un extraordinario ser humano, física, mental y espiritualmente.

El código Bushido, es el mismo código que deberá de seguir todo aquel que pretenda ser un verdadero practicante de karate do.

 

1.- JUSTICIA

El samurái tenía que ser una persona justa y debía ser responsable de sus actos.

2.- CORAJE

Para un samurái el coraje es necesario para tomar decisiones y actuar adecuadamente durante una adversidad.

3.- BENEVOLENCIA

El guerrero samurái debía ser generoso y estar dispuesto a defender al débil

4.- RESPETO

El samurái tenía él debe de ser respetuoso con sus compañeros, así como con sus enemigos y en general ser amable y atento con toda la gente.

5.- HONESTIDAD

El samurái debía ser cuidadoso con sus palabras, siempre decir la verdad y cumplir todas sus promesas.

6.- HONOR

El samurái debía ser honrado en todo momento, jamás debía involucrarse en actos que manchen su reputación, o tomar una decisión que lo deshonre.

7.- LEALTAD

Un guerrero samurái debía ser leal a su amo y responsable con sus subordinados. Su palabra debía ser verdaderas y con absoluta fidelidad.

PERSEVERANCIA

Con la perseverancia se obtiene la fortaleza y esto nos permite no dejarnos llevar por lo fácil y lo cómodo. Cuando hablamos de este valor, valdría la pena ver nuestros propósitos para revisar si los estamos cumpliendo. Por otro lado, a veces no conocemos realmente a fondo nuestras capacidades para poder establecer objetivos que realmente podamos alcanzar.

La perseverancia es un esfuerzo continuo, supone alcanzar lo que se propone y buscar soluciones a las dificultades que puedan surgir, un valor fundamental en la vida para obtener un resultado concreto. Con perseverancia se obtiene la fortaleza y esto nos permite no dejarnos llevar por lo fácil y lo cómodo.

Si nuestra meta es ser cinta negra en karate do, esto debe de estar acompañada de los medios que vamos a utilizar para conseguirla, y pensar qué nos hace falta para alcanzarla.

Necesitamos estar preparados para enfrentar los retos con un compromiso pleno y decidido para cumplir con nuestra vocación con entrega y espíritu de lucha.

La perseverancia se consolida con:

* Si somos constantes en nuestras actividades y prevemos los obstáculos.

* Si tenemos firmeza en las dificultades y somos constantes en la búsqueda del bien.

*  Si enfrentamos los retos sin miedo, con un compromiso pleno y decidido para cumplir con nuestra vocación, sea lo que sea.

*  Si aprendemos a valernos por nosotros mismos y trabajamos con empeño para alcanzar nuestras metas.

*  Si estamos conscientes que nadie puede responder por nosotros.

* Si transformamos nuestros sueños, les damos vida y luchamos para convertirlos en realidad.

Finalmente diríamos que ser un verdadero cinta negra en karate do no es nada fácil y aunque nuestra conducta cada día es perfectible, lo importantes realmente es entender esto, que somos imperfectos y que cada día es una gran oportunidad de ser mejor que antes.

La perfección de las costumbres consiste en vivir cada día como si fuera el último. Marco Aurelio